MarvelTopia
Marvel
 
 
PORTADA
Hace mucho tiempo en una galaxia muy, muy lejana...



Star Wars

STAR WARS: LEGADO #45
Primer contacto VI
Guión y portada: Ben Reilly
Guía de Personajes

-----

Anteriormente en Star Wars Legado: Han y Leia han llegado a Bastión para reunirse con el Gran Almirante Garnet mientras que Ben y Galen han descubierto algo extraño sobre el mismo planeta. Mientras tanto, la lanzadera donde viajaba Kilena ha sido atacada...

-----

FRONTERA CON EL IMPERIO YUUZHAN VONG

El Imperio Yuuzhan Vong había reclamado la totalidad de los territorios yevethanos así como pequeñas porciones que históricamente las pertenecían de los territorios del Imperio y la Nueva República. Para evitar que la disputa pudiera intensificarse, la Nueva República había accedido a las demandas de los Vong a cambio de que se les permitiese evacuar a aquellos que prefiriesen y que se garantizara el bienestar y la igualdad de trato para aquellos que decidieran quedarse. Los Yuuzhan Vong habían aceptado, a cambio de que el realojo fuese llevado a cabo por naves no militares. Como semejante movimiento de personas era demasiado complicado como para coordinarlo se permitió una única nave militar en la zona, el X-303, que al llevar consigo a los embajadores B´Sessn tenía categoría de nave diplomática y no invalidaba el espíritu del acuerdo. Holden se había mostrado encantado con la perspectiva de estar en primera línea y aunque sólo fuera para coordinar un realojo aquello significaba que Fey´lya no podría poner a otro de sus colegas bothan al mando. Antes estaba encantando, ahora no creía que las cosas pudiesen empeorar.

- Hace tres horas, recibimos la señal de emergencia de la lanzadera de la embajadora Kilena.

Estaba en la sala de situación, hablando con todos los pilotos asignados a su nave que vestían los habituales monos naranja y posaban sus cascos sobre las piernas mientras atendían a los gráficos que mostraba la pantalla al fondo.

- No sabemos cómo ha ocurrido pero su lanzadera se ha estrellado en el planeta Salu, en la frontera entre nuestro espacio y el espacio yevethano... perdón, Yuuzhan Vong.

El nombre del planeta causó que inmediatamente los pilotos se pusieran a discutir con su compañero haciendo que Holden tuviera que llamar varias veces al orden para que se callasen y poder proseguir.

- Como ya estáis comentando la superficie de Salu se encuentra atestada de partículas Huon, letales para cualquier forma de vida conocida. El embajador J´Hryn nos ha comunicado que no es el caso de los B´Sessn así que se ha montado un operativo de rescate pero hay un problema. Según el embajador, tenemos tan sólo 8 horas de margen para rescatar a la embajadora y que reciba tratamiento. Ya hemos perdido tres horas.

- En cinco horas no será difícil rescatarla -comentó un piloto en voz alta-.

- El tiempo es un factor más decisivo de lo que crees. No conseguiremos una nave de rescate acondicionada con el tipo de escudos y deflectores que necesitaríamos para estar a salvo de las partículas Huon.

El silencio se hizo en la sala. Todos acaban de comprender lo que se les iba a pedir.

- Comandaría yo la misión pero como máxima autoridad de la Nueva República en la zona no se me permite abandonar mi puesto sin orden expresa del Alto Mando.

- ¿Y los B´Sessn, no pueden enviar sus propias naves? -preguntó otro piloto-.

- No en el tiempo del que disponemos.

Holden tosió varias veces para aclararse la garganta, no le gustaba nada lo que iba a decir.

- Supongo que no habrá voluntarios, así que haremos un sorteo y...

- Yo iré -dijo Vikk Draygo desde la última fila-.

- Teniente... creo que no comprende la gravedad de la situación. Las partículas Huon le matarán, no de forma especialmente placentera. Sufrirá envenenamiento por radiación, hemorragias internas, la piel se le caerá a tiras...

- Eso le pasará a cualquiera de los que vaya, ¿no?

- Sí claro pero...

- Entonces está decidido.

-----

BASTIÓN - REMANENTE IMPERIAL

Los tres miembros de la Guardia Real que les escoltaban se detuvieron. Protegidos con las inmaculadas armaduras rojas que llevaban por debajo de la también roja túnica saludaron a su superior, el Moff Noannu, el mismo que había invitado a Han y Leia a venir a Bastión para entrevistarse con el Gran Almirante Garnet, el líder del Imperio.

- Me temo que tendrán que dejar aquí sus armas -dijo el Moff-.

Chewbacca gruñó amenazante. Los Guardias Reales se mostraron nerviosos y agarraron con fuerza sus lanzas ceremoniales, preparados para intervenir en cualquier instante.

- ¡Oh cielos! -exclamó Trespeó que se había percatado de lo tensa de la situación-.

- Por supuesto -dijo Leia mirando reprobatoriamente a su marido y a Chewie y entregando su sable láser-.

- Te desprendes muy fácilmente de nuestras armas -le susurró Han al oído-.

- Si nos quisiesen matar podrían haberlo hecho ya.

- ¿Y eso se supone que tiene que calmarme?

- Acompáñenme por favor -dijo el Moff-.

El Moff les condujo hasta las profundidades de la base y les hizo entrar en una sala con una gran mesa en el centro para luego irse y cerrar la puerta. Todos tomaron asiento y esperaron.

- Esto me huele mal -dijo Han-.

Leia no tuvo tiempo de contestarle porque la puerta se abrió y el Gran Almirante Garnet entró en la sala. Siempre que le veía, un sudor frío le recorría la espalda. La respiración mecánica compasada, el pisar metálico de una piernas que ya no eran de carne y la visión de un ser que era más máquina que hombre, retrotraían los recuerdos de Leia hacia su padre, aquel hombre que se había tenido ver recluido también a un armazón metálico y que había sido usado por el Imperio como el sujeto causante de las pesadillas de toda una generación de jóvenes, Leia incluida. El Gran Almirante Garnet había sufrido más de un centenar de intentos de asesinato, cada uno cobrándose una parte de su humanidad hasta verse confinado en un cuerpo metálico que sostenía su frágil vida.

- Altezas, Chewbacca. Es un placer volver a verlos.

Han y Chewbacca asintieron con la cabeza. Leia estrechó la metálica mano del Gran Almirante y le devolvió el saludo con una amplia sonrisa. En verdad y a la largo de los años había logrado tener una cierta afinidad con el Gran Almirante que había evolucionado hacia una verdadera amistad. Las heridas de la guerra que se curaban con el tiempo pensaba a veces Leia.

El Gran Almirante les agradeció profundamente que hubiesen acudido tan pronto a su llamada y tras un rato de conversación trascendental, fue directamente al asunto por el que les había hecho llamar.

- Déjenme enseñarles algo.

Todos miraron a uno de los monitores del final de la sala. En ella apareció la imagen de dos Hutts, Kappa y Durga, que actualmente regían los destinos de aquellos territorios. Pero lo más importante no era aquello. Junto a ellos, estaban tres Yuuzhan Vong. Dos de ellos armados con lanzas y uno, el jefe, vestido además con una capa. Los Vong hablaban sosegadamente con los Hutt.

- Parece que nuestros colegas Hutt esconden muchas cosas -dijo Leia sin apartar los ojos de la pantalla-.

- Siga mirando, por favor.

La conversación seguía. Era una pena que la grabación no tuviera audio y que por su imagen no se podía sacar mucho más que las personas que estaban allí metidas. El video avanzó varios minutos hasta que uno de los Vong entregó un maletín a Kappa el Hutt que sonrió gustosamente.

- ¡Rooargghhhh!

- Sí, los Hutts nunca ha sido de fiar -dijo Han-.

- Aún hay más que ver -dijo el Gran Almirante-.

Avanzó el video varios minutos. La localización había cambiado, ahora era en los exteriores de algún edificio, en un callejón donde estaban, por lo que parecía, los mismos tres Vong y tres bothan que recibían igualmente un maletín.

- Ese es... -comenzó a decir Leia-.

- Seyrskbral La'ki, el director de la INR1 -concluyó Trespeó-.

- ¿Qué demonios hace La´ki con unos Vong? -preguntó Han-. ¿De hace cuánto es este video?

- Está datado de hace varias semanas. En cuanto lo tuve en mi poder les llamé.

- Gran Almirante, no entiendo qué quiere de nosotros -dijo Leia-. Debería pedir explicaciones a mi gobierno, ahora yo no tengo esa clase de autoridad.

- Sólo quería saber su opinión. Todo esto me parece francamente sospechoso. ¿Qué hace su jefe de inteligencia reuniéndose en plena calle con tres Yuuzhan Vong? Lo mismo para los Hutt. Ninguno en su posición se expondría de esa manera.

- Es una trampa -dijo Han-.

- Hacernos luchar los unos contra los otros, o al menos hacer que sospechemos -dijo Garnet-.

De pronto la sala entera tembló. Las luces parpadearon unos segundos hasta de apagarse completamente. Los sistemas de emergencia se activaron inmediatamente y el color rojizo de la luz de emergencia iluminó la sala. Las puertas se abrieron y la guardia de honor, con sus armaduras escarlatas, comenzó a tomar posiciones para garantizar la seguridad de su líder. Han, Leia, Trespeó y Chewbacca fueron apuntados con un arma y obligados a arrimarse contra la pared mientras volvían a escasearlos en buscar a de armas escondidas.

- ¡¡Alto!! -dijo el Gran Almirante-. ¿Qué demonios está pasando?

- La base está siendo atacada. Esperamos confirmación para llevarle a la nave de escape de inmediato -dijo uno de los guardias-.

- ¿Quién nos ataca? -preguntó el Gran Almirante-.

- No hemos podido confirmar su identidad aún, señor.

- Mis invitados. Vendrán conmigo.

- ¿Señor? Señor, eso no puede ser. Por lo que sabemos podrían ser parte del plan para acabar con su vida.

- No diga sandeces. Si la Nueva República quisiese acabar con mi vida hallaría una vía que no incluyese varios de sus rostros más identificables. Vendrán conmigo.

- Entendido -dijo el soldado y activó su comunicador-. Puesto de Guardia 13, aquí HJK-3698, solicito confirmación de paso libre.

El comunicador sólo emitió estático. El Guardia imperial miró contrariado a sus camaradas y volvió a conectarlo.

- Puesto de Guardia 12, aquí HJK-3698. ¿Me reciben?

De nuevo sólo estática.

- Puesto de Guardia 11, aquí HJK-3698 solicitando confirmación de paso libre, ¿me reciben?

No hubo respuesta. El guardia siguió intentándolo una y otra vez hasta que obtuvo respuesta.

- Puesto de Guardia 3, aquí HJK-3698. ¿Me reciben?

A través del comunicador se escucharon ruidos de disparos, gritos y finalmente un siseo agudo muy identificable.

- Eso es una espada de luz-dijo Leia-.

- Tenemos que ir a la nave de escape inmediatamente -dijo uno de los guardias-.

- Mi espada de luz -dijo Leia-. Tengo que recogerla y me enfrentaré a quien quiera que sea.

- Está en el Puesto de Guardia Uno, la clave es GT-306-985

- Entiendo -miró hacia Han-. No te preocupes.

- Eh, ¿quién se preocupa?

- En cuanto lleguéis a la nave despegad.

- De acuerdo, te esperaremos.

- No, he dicho que despeguéis.

- Sí, te esperaremos. No te preocupes.

Leia reprimió una sonrisa.

- Te quiero

- Lo sé.

Se dio la vuelta y salió corriendo. Podía escuchar perfectamente los disparos y los quejidos de los soldados que iban cayendo en el camino. Tenía que darse prisa para llegar al puesto de guardia una antes que el agresor desconocido o si no tendría que enfrentarse a él sin su sable de luz. Expandiendo sus sentidos con la Fuerza, Leia intentaba averiguar la identidad del misterioso atacante. Sabía que de aquél modo su presencia también sería descubierta pero ahora mismo su curiosidad se imponía a la cautela. Tocó la presencia del atacante y se sorprendió de la virulencia, odio y agresividad que su presencia en la Fuerza trasmitía además de una extraña sensación febril que detectaba en el atacante. Estaba segura de todas las maneras, aquél ser sólo podía ser un Sith y no cualquier pretendiente o espadachín hábil.

También estuvo segura de otra cosa. No llegaría a tiempo de coger su sable láser así que frenó en seco su carrera y contuvo la respiración. Correr sólo la alteraría y cansaría. Ahora tenía que relajarse, dejar que la Fuerza fluyera a través de ella y prepararse para la lucha.

Divisó a la atacante al final del pasillo. Las luces rojas de emergencia hacían juego con el color de su sable láser y proyectaba su luz sobre la armadura negra que recorría completamente el cuerpo del guerrero Sith. A juego con la armadura estaba el casco, que cubría el rostro del atacante dejando sólo una pequeña abertura en forma triangular similar a la de los cascos mandalorianos de combate.

El guerrero Sith se detuvo en cuanto vio a Leia. Pareció examinarla durante unos segundos y luego clavó el sable láser en el suelo dibujando un círculo a su alrededor. Leia comprendió que intentaba evitar la lucha y salió en su persecución. Alcanzó el agujero que había hecho justo a tiempo de sentir una oleada masiva de peligro proveniente de la Fuerza.

Se maldijo a si misma mil veces por haber sido tan estúpido cuando la explosión de una granada conmocionadora la pilló de pleno cegándola y haciendo que cayera inconsciente al suelo.

-----

FRONTERA CON EL IMPERIO YUUZHAN VONG

Holden espera impaciente tras las puertas del hangar. La nave de Vikk Draygo que trasportaba al joven piloto con la embajadora Kilena acaba de llegar y los droides se estaban asegurando de que la nave fuese totalmente descontaminada antes de que el personal de la nave pudiera entrar a recogerlos a ambos.

La puerta del hangar finalmente se abrió dando luz verde el personal a entrar. Holden observó la lanzadera y las dos camillas donde los droides médicos atendían tanto a la embajadora como al joven teniente. Por protocolo, Holden tuvo que acercarse a la camilla de la embajadora pese a que sabía que la fisiología alienígena de la joven la hacía especialmente resistente a las partículas Huon. Intercambió breves comentarios con ella y fue raudo y veloz a encontrarse con Draygo. Se preparó mentalmente para ver al joven piloto totalmente demacrado a causa del deterioro físico que imponían las partículas pero lo que vio lo dejó estupefacto. Draygo estaba incorporado en la camilla, bastante más molesto por las atenciones de los droides que por cualquier signo invisible de enfermedad.

- No debería moverse tanto teniente.

- Estoy bien coronel. Sólo son estos droides médicos y sus sondas los que me alteran.

- Puede parecer en buen estado lo reconozco pero usted y yo sabemos que no hay vuelta atrás a su condición. En unas horas estarás retorciéndote de dolor y luego...

- Siento corregirle coronel -dijo el droide médico que parecía haberse rendido por fin con Draygo-. Pero el estado de salud del teniente es perfecto.

- ¿Cómo? ¿Cómo es eso posible?

- Su cuerpo no muestra signo de ninguna alteración por causa de las partículas Huon, señor.

- Pero es imposible.

- Supongo que soy afortunado -dijo Draygo-.

- Quiero que le hagan un exámen médico completo.

- Pero...

- Es una orden.

- ¿No podemos alegrarnos porque nadie haya tenido que morir hoy?

Holden quería creerlo pero sabía en el fondo que nadie tenía tanta suerte.

CONTINUARÁ

-----

1.- Inteligencia de la Nueva República

-----

LA TASCA DE MOS EISLEY

Bueno, otro numerito...

 
 
   
www.marvel.com
(1) All characters and the distinctive likenesses thereof are Trademarks of Marvel Characters, Inc. and are used with permission.
(2) Copyright © 2003 Marvel Characters, Inc. All Rights Reserved.