Marvel Premiere #9 presenta… Rayo Viviente

marvelpremiere09En cada rincón de Marveltopia están pasando cosas, desde las profundidades de Atlantis a las ciudades volantes de la gente pájaro, desde el microverso dentro de una probeta hasta la lejana Nebulosa Oscura. Nada se pierde, todo está quedando registrado. Descúbrelo en…
Marvel Premiere

#9 – Donde caiga el rayo
Por Nighthawk


Fecha de publicación: Mes 56 – 12/02


PROLOGO 1

Era de noche. No era casual. Los miedos y el ansia del hombre han crecido en la noche. Luna creciente, el cielo despejado, las estrellas nos llaman desde el firmamento. Entonces empieza nuestra historia.

En la curva un coche volcado, acaba de estrellarse. El humo y el aceite brotan de él. También la sangre. El amasijo de hierros retorcidos aún cruje. Si nos acercásemos podríamos oir un lamento moribundo. La voz de una mujer. Entre la chatarra ella saca una mano, buscando la de su marido. Él la oye entre brumas, atrapado, intentando mantenerse consciente. Sin éxito.

Era de noche.


PROLOGO 2

En otra noche invernal en el sur de Oregón la nieve cae sobre una pequeña ciudad. En el laboratorio del Profesor Paul Morrow las luces están encendidas. Son las únicas en todo el campus. Allí el profesor estudia unos datos. En la habitación hay tres monitores procesando, una pequeña consola donde el profesor introduce números y letras sin pausa y una antena parabólica de mano, enfocando a través de la ventana abierta. Hace frio, pero el Profesor Paul Morrow no lo nota.

Alguien llama a la puerta.

-¿Profesor Morrow?

-Sí, ¿Que quieres chico? ¿Es que no sabes que hora es?

-Me llamo Andy Hopson, profesor. Soy alumno suyo, supongo que no se acordará de mi.

-No Andy, supones mal… Veamos. Año 1998. Tu nota fue un 5,5 en el último trimestre ¿No?. Eras el mejor alumno de mi clase ese año. ¿Qué quieres de mi, Andy Hopson?

-Quiero ayudarle en lo que pueda, profesor. Lo he admirado desde antes de entrar en la facultad. Me matriculé en esta universidad perdida porque sabía que usted daba clases aquí. Quiero dedicarme a la astrofísica como usted, señor, aplicando la informática. Es usted la máxima autoridad mundial.

-¿En qué te basas para decir eso, Andy? Solo soy un humilde profesor universitario.

-Bueno señor Morrow. Si usted sigue aquí es porque quiere, permítame decirle que tiene muchos más meritos que su jefe de Departamento. Ha investigado lo suficiente para ser catedrático. Ha diseñado usted teorias perfectas. Para ser sincero profesor, merece usted que le concedan un Nobel. Uno por lo menos.

-No busco eso Andy. Busco conocimiento. ¿Me puedes ayudar en eso, Andy Hopson?


Ventidos meses después. Hoy.

Universidad de UCLA, Los Angeles, California.

Las aulas ya están cerradas, el pabellón de Desarrolo de Sistemas está desierto. Mejor dicho, debería estarlo. La puerta abierta de un despacho desentona. Por el pasillo se oye el ruido de una carretilla. Un guardia de ronda se extraña y entra en la amplia habitación. Veinte segundos después la alarma es el único sonido en el pabellón de Desarrollo de Sistemas.

Pasillos del campus de UCLA. A la mañana siguiente.

El sol de California entra por los amplios ventanales mientras una variopinta fauna de estudiantes transita. Confundido entre la muchedumbre camina Miguel Santos, un simple alumno de primer curso con beca de la fundación Maria Stark. Nadie lo sabe pero en secreto es el Rayo Viviente, vengador en excedencia.

-!Ey, Miguelito¡

-¡Que pasa, wei? ¿Que se cuenta de nuevo, Lo1?

-¿No te has enterado? ¡Por que mundos andas, hombre! Esta mañana no tenemos Cálculo, Warner anda reunido, de pesquisas.

-¿Cómo, pesquisas?

-Ayer en la tarde alguien se llevó el superordenador del Departamento. Imagina Miguelito, en las mismas narices de la «Safety». Espero que se hayan llevado también todas las «califications» de mis parciales. Ja, ja,ja.

-Venga freak, te veo luego. A ver si aprovecho el rato. Por si lo recuperan, ya sabes.

Intrigado por la historia del robo Miguel se acerca al pabellón de Desarrollo de Sistemas. Una parte del edificio está cerrado por la policia de L.A. Acercándose a un agente, pregunta.

-Disculpe señor. ¿Ha pasado algo?

-Ocúpese de sus asuntos «amigo1«.

-Estudio aquí, señor.

-Me parece muy bien. Enséñeme su documentación, por favor.

Es increible, salva el universo para esto (piensa Miguel, contrariado),

-Aquí tiene.

-Migüiíl Ssiantous… Ser estudiante no le da permiso para ir preguntando. ¿Entendido?

-Entendido agente. Disculpe (dice Miguel bastante quemado). Buenos dias.

-Buenos dias «amigo».

En ese momento sale el profesor de Miguel, Phillip Warner. El chico sale a su encuentro.

-Hola, Sr.Warner. Soy Miguel Santos, de primero. ¿No hay clase esta mañana?

-Eh? Hola Miguel. Estaba un poco distraido. ¿Qué me decías?

-Preguntaba si vamos a tener clase a las 9.

-Ah, claro. Yo no voy a poder. Ahora mismo aviso a un profesor de apoyo del Departamento. Con todo este lio no me había dado cuenta de la clase de hoy.

-¿Que ha pasado?

-Ha habido un robo, Miguel. Han robado el prototipo MRI-12.

-¿El super-ordenador de la facultad?

-Eso mismo. Hemos tenido suerte porque se han dejado una parte fundamental, el nuevo procesador. Justo hace dos dias que se estaba probando casualmente en otra CPU del despacho.

-Debe ser un equipo muy caro ¿no?

-Bastante… Bueno, chico, estoy muy liado esta mañana y aún tengo que llamar a vuestro profesor. Venga, hasta luego.

-Hasta luego Sr. Warner.

Miguel Santos se dirige meditabundo hacia su aula en la primera planta.

-El super-ordenador le ha costado una pasta a la Universidad -piensa- Tengo que recuperarlo. Veamos, sin el procesador no pueden hacer nada, tienen que volver a buscarlo. Hasta ahora no han tenido ningún problema pero ahora les estaré esperando yo, a ver que tal lo llevan contra un vengador.

Miguel sonrie entrando en clase, perdido en sus fantasias. Al otro lado ve a su amigo.

-¡Ey! ¡Lorenzo! ¿Como va?

-¡Que pasa, pinche wei? Siéntate conmigo Miguelito. Parece que al final no nos «eskipearemos» las dos horas de tocho.

-Sí, por lo menos no viene Warner.

-¿Te lo ha dicho él?

-Sí, pana. Nos manda un sustituto del departamento.

-Wow. Tú hablas con Warner ¡y él te contesta! Un dia me tienes que contar tu secreto. A mi no se acerca ni a diez metros. Yo creo que me huele, boy.

-Bah (Miguel se sonroja) Ya sabes como son estos gringos con los alumnos becados2

-Oye pues yo también tengo beca y nada. Oye, por cierto, nunca me has dicho donde te dieron tu beca…

En ese momento entra el profesor sustituto, seguido ruidosamente del resto de alumnos, que esperaban fuera.

-Buenos dias. Mi nombre es Andy Hopson, esta mañana os daré clase. Como no tengo ni idea de por donde vais, haremos algún ejercicio sencillo ¿De acuerdo? Bien, en los papeles que os estoy pasando me vais a calcular las características demográficas de Los Angeles en digamos… 40 años, en el 2042.(Un murmullo generalizado se oye en el aula) Quiero número de habitantes, densidad, pirámide poblacional y todo lo que se os ocurra. No hay datos reales, todo estimado. Utilizando lo que hayais aprendido de esta asignatura, claro. El ejercicio se recojerá y es individual.

Dos horas después termina la clase.

Miguel Santos entrega el ejercicio en la mesa del profesor al salir. Le mira disimuladamente, es joven para ser profesor, aunque sea ayudante. Ve como va recogiendo las hojas entregadas y las apila apresuradamente en un montón. No le había visto nunca en el Campus. Tal vez es que no se había fijado.

En el pasillo se encuentra con su amigo y otro compañero de clase.

-¿Que tal el examen?

-¿Has visto que cabrón el profe novato éste?. (Comenta su amigo indignado)

-Estábamos comentando que era un ejercicio con mucho truco.

-Sí, he puesto lo que se me ha ocurrido. Algo de probabilidad, algunas matrices…

-Yo lo he hecho todo con matrices, pero los resultados que pude sacar me salieron un poco raros. Una población en el 2042 en L.A. de 200 millones. No sé…

-Joder! Yo si supiera la demografía de la ciudad dentro de 40 años no estaba ahora en clase. Estaría montando una linea de tarot telefónico y forrándome. ¡Profesorcillos chingones!

(Ríen los tres estudiantes, mientras sale el profesor Hopson y se mezcla en el trasiego de cambios de aula)

El ardiente sol se esconde y las clases terminan en la Facultad de Ciencias de la Universidad de California Los Angeles. La policía metropolitana vigila las inmediaciones de un despacho en particular. Un rayo rasga la clara noche. ¿Un rayo? Qué raro ¿no?

El despacho del profesor Warner está repleto: el propio Warner habla con Richard Branning, el decano y mentor del proyecto del superordenador MRI-12. Junto a ellos dos policias y otro individuo con bata blanca. En fin, nadie lleva bata blanca hoy en dia en la Universidad pero cualquiera se lo explica a un teniente lumbreras de la LAPD. En el pasillo contiguo hay una carretilla negra arrimada a la pared.

-Branning- Tenemos que recuperar el ordenador como sea. ¿Me entiende Warner? Nos ha costado demasiado como para hacerle un seguro. No sé si me entiende… Nos quedaríamos sin presupuesto de investigación para tres años mínimo. Y sin investigación ya me explicará que podemos publicar. No sé usted, Warner, pero mi sueldo no me da para vivir holgado…

-Warner- Le entiendo perfectamente Mr. Branning. Estoy seguro de que los ladrones volverán. Lo que se llevaron anoche es solo chatarra sin el micro. Volverán y los cogeremos señor.

-Policia 1- Disculpen señores, siento interrumpirles pero vamos a abandonar la vigilancia. Les ruego que abadonen el despacho.

-Branning- ¿¡¡Como!!? ¿No irán a abandonar? ¡Esto es un ultraje!

-Policia 1- Tranquilícese señor. Todo va según lo previsto. Vamos a abandonar el perímetro del despacho, no queremos asustar a nuestro ladrón ¿De acuerdo?. Dejaremos un agente de paisano.

-Warner- ¿Ese de la bata?

-Policia 1- Es un especialista, no se preocupen. Y además, como sabemos que es un ordenador muy valioso hemos colocado un rastreador diminuto adherido. ¿De acuerdo? Si lo vuelven a intentar… ¡Los tendremos!

-Branning- Excelente trabajo, oficial.

-Warner- Esperemos que funcione…

En una aislada y oscura esquina de la Facultad una luz refulge y cesa en un instante. El Rayo Viviente, vengador en excedencia, ha llegado. Todo su cuerpo relampaguea en destellos casi imperceptibles. Concentrándose profundamente, se apaga. Vemos entonces a Miguel Santos vestido con un ajustado traje de moleculas inestables, agazapado en la oscuridad. Acechando a los ladrones.

-No le vendrá mal un poco de ayuda extra a la policia. (Piensa Miguel) Mamá y Jose3 ya duermen y creo que aquí va a pasar algo, además la verdad es que no tenía nada mejor que hacer esta noche. Es como un cosquilleo que me recorre la espalda. Una intuición supongo. Bueno, después de ver como se desmoronaba el Imperio Kree en la «Tormenta Galáctica», ésto será tranquilo como un paseo en bici.

Pasan las horas, tediosas.

De repente los perros de la policia, escondidos estratégicamente, comienzan a ladrar. Todos a la vez. Casi sin darse cuenta, el Rayo se enciende en su escondite. Los grillos de la zona tambien ¿casualmente? se han puesto a cantar al unísono.

El Policia 1 se levanta de su silla de camping, indignado.

-¡Haced callar a esos putos perros! Nos van a joder la trampa.¡Mierda!

-Ya voy, señor. Los perros están adiestrados para no hacer esto. Es raro, señor (responde el Policia 2)

-Poli 1-Ya me enteraré yo de quien fue su adiestrador. ¡Pero que paren, coño!

Los demás guripas se afanan en callar a los canes, que al cabo de un momento dejan de ladrar y empiezan a aullar como lobos. Se oyen a lo lejos otros aullidos, formando un coro espectral. El Rayo Viviente empieza a inquietarse un poco, su energía fluctua más de la cuenta.

-Vaya jaleo (piensa). Algo está pasando. Noto una oscilación rara en mi nivel de energía.

Entonces de uno de los coches aparcados en el campus sale una misteriosa figura vestida de negro, iluminada por las farolas del piso superior del parking. Su cabeza la cubre una capucha con un discreto visor rojo, infrarrojos seguramente, y lleva una especie de pequeño maletín, también negro. Se acerca a una de las puertas y mete algo en la cerradura. Lo gira y la puerta se abre con un ruido estridente.

El ruido alerta al Rayo Viviente, e incluso a un atareado Policia 3 que lo escucha por encima de los desesperados aullidos de su perro policia.

-Policia 3-(a través de su walkie-talkie) Lo tenemos señor. Acaba de entrar en el edificio del pabellón de Sistemas en Desarrolo. Es un solo tipo, señor, le he visto claramente.

Y en ese momento, todo empezó a temblar.

¡¡¡¡TTT-EEE-RRR-RRR-EEE-MMM-OOO-TTT-OOO!!!

Los policias cayeron al suelo, al igual que los profesores Warner y Branning, testigos todos del fuerte seismo. Cayeron también los postes de la compañía eléctrica y la luz se fue, dejándolo todo a oscuras no antes de ver como una gigantesca grieta resquebrajaba el edificio universitario.

Dentro todo se movía. Las paredes se combaban y parecían bailar en una locura salvaje. Cae el mobiliario, las lamparas, las fotos de las antiguas promociones colgadas en las paredes… Todo. El Rayo Viviente vuela nervioso por los pasillos, en su forma eléctrica no puede sufrir daño, pero la energía del terremoto le afecta de alguna forma, fluctuando más de lo normal. A su paso su brillante luz blanca ilumina un dantesco espectáculo de confusión, dándole una apariencia irreal, onírica, a la que es totalmente ajeno, distraído por su electricidad desbocada.

Todo esto duró 3,4 segundos y parecieron por lo menos 3,4 horas.

Después del temblor hubo un mínimo momento de calma. Sonaron las sirenas en la ciudad. Los policias se levantaron y se acercaron al perjudicado edificio que, a pesar del meneo, aún seguía en pie, aunque se veía dañado.

-Policia 2- ¡Tenemos un hombre ahí dentro, señor!

-Policia 1- ¡Joder! ¡El especialista de paisano! Vamos dentro a buscarlo.

Entonces un rayo surgió del interior de la estructura iluminando la noche. Se paró al ver a los agentes.

-Policia 2- ¿Que es eso?

-Policia 1- Parece un hombre. Espera…se acerca.

-Soy el Rayo Viviente, de los Vengadores. Ha habido un terremoto ¿verdad? Tengo que intentar cubrir las emergencias más graves. Luego volveré para ayudarles con ese ladrón. ¿De acuerdo?

-Policia 1- De acuerdo, Rayo Viviente. Nosotros nos ocupamos aquí.

-Policia 2- Joder, señor. Aquí no reparan en medios , no les llega con la policia para proteger un puto ordenador que se han traído a un jodido vengador. Nada menos.

-Policia 1- ¿No tendrán otra cosa que hacer estas rarezas, o qué? Bueno, venga para adentro.

Las luces de emergencia habían fallado en el pabellón de Desarrolo de Sistemas, los policias iluminaban con sus linternas el tremendo desorden. Había paredes caidas y parte del primer piso se había desplomado sobre la planta baja. Los pilares del edificio aguantaban milagrosamente. Con cuidado se movían entre los escombros, avanzando hasta el despacho en cuestión. Iban alerta también por la posible presencia del ladrón, con sus pistolaS en alto.

Al llegar allí vieron que una columna se había venido abajo y había dividido el despacho en dos. Entre las ruinas accesibles del despacho estaba el agente infiltrado, tirado, inconsciente. Un mar de cemento destrozado y hierros retorcidos cortaban el paso más allá de la caida columna. El microchip se había perdido, seguramente aplastado por los escombros.

-¡Que desastre! ¡El microchip destruido! Y nuestro especialista echando la siesta. Vamos a sacarlo.(Dice desanimado el Policia 1)

-Policia 2- Pero señor… Tenemos que encontrar al ladrón. Puede haber resultado herido.

-Policia 1- Vamos a ver… Es un ladrón ¿No? Vamos a rescatar a nuestro compañero y nos pondremos a salvo hasta que lleguen los bomberos. Ya ves como está ésto. Una réplica rápida del terremoto y se viene abajo todo y no quiero a nadie de los nuestros aquí dentro. ¿Queda claro?

-Policia 2- Sí señor.

Mientras tanto nuestro rayado héroe vuela sobre Los Angeles, examinando el estado de la ciudad. No parece haber daños considerables y esto tranquiliza al joven vengador. La urbe, acostumbrada a la amenaza de los grandes seismos, apenas acusa un temblor como este, de menor escala. Los reforzados edificios aguantaron sin esfuerzo. Apenas algún incendio aislado que Miguel ayuda a sofocar como puede. Tras una rápida visita comprueba que ni siquiera le necesitan para mantener el suministro eléctrico de la ciudad.

-Aquí no hago falta. Parece que la zona de la facultad ha recibido más castigo. Volveré al edificio de Desarrollo a ver si está ya todo controlado.(Piensa Miguel)

En unas décimas de segundo estaba allí.

-¿Alguna novedad, agentes?

-Policia 1- Tenemos un herido, Rayo. Ya le están evacuando.

-¿Es el ladrón?

-Policia 1- No, no lo hemos encontrado. Los perros están nerviosos y ese edificio es un peligro. No podemos ponernos a buscar a un hombre ahí dentro sin un equipo especializado.

-Ya.(Dice el Rayo Viviente con un ligerísimo tufillo de desprecio) Los perros están nerviosos. Habrán recuperado el microchip por lo menos ¿no?.

-Policia 1- Oye, muchacho. Puedes llamar si quieres a tus amigos los Vengadores para buscar a ese desgraciado. Ya puestos podían haber evitado este desastre ¿O es que ese club de diosecillos al que perteneces tenía algún otro asunto de importancia «planetaria» que resolver? Entra ahí tu mismo si quieres y busca ese pedazo de silicona entre los escombros, pero no me vengas a joder. ¿Está claro?

-… (Miguel se queda cortado después del rapapolvo y agradece no poderse sonrrojar en su forma eléctrica) No era mi intención… Er…Bueno… Adios.

Mientras tanto por un pasillo de mantenimiento poco dañado el leve sonido de una carretilla rompe el silencio. Sobre la carretilla, un maletín negro y el último módulo del ordenador con el chip experimental del MRI-12 dentro. La lleva el misterioso ladrón con sus gafas de visión nocturna, camino de una salida secundaria.

El Rayo Viviente entra en ese momento en el partido despacho y observa la columna caida que lo divide. Al cruzar al otro lado en su forma incorpórea, nota que aunque no había apenas daños en la otra parte de la habitación, faltaba la cpu con el chip del superordenador. Entonces oye el curioso sonido en la lejanía.

-Se te acabo la suerte, wei.(Dijo para si, mientras se lanzaba en un blanco fogonazo)

En ese momento el ladrón sale del recinto de la facultad y se dirige a su coche, pasando totalmente inadvertido en la oscuridad. Un intenso falsh de luz, al irrumpir el Rayo por la misma salida, le sorprende mientras descarga el modulo del ordenador en el maletero. La noche se ilumina con el chico eléctrico mientras el ladrón a duras penas logra meterse en el coche y cerrar la puerta trás él.

El ruido de la puerta al cerrarse, otra vez, delata al caco y alerta al vengador, que se mantiene flotando sobre el parking, vigilante, sin localizar aun al criminal. No hay más que unos pocos coches aparcados a estas horas y en unos de ellos el amigo de lo ajeno abre su maletín negro, que contiene un ordenador portatil, y comienza a teclear apresurado mientras mira por la ventanilla furtivamente.

-¡Mierda! (maldice mientras sigue tecleando)

El Rayo Viviente sobrevuela el parking lentamente y una carretilla al lado de un coche negro llama su atención y se acerca. Dentro del coche, en la pantalla del ordenador portatil aparece una señal luminosa en lo que parece un mapa. El ladrón arranca el coche y acelera quemando rueda. Atraviesa el parking en un instante y llega a la carretera. Al momento el Rayo le alcanza.

-No puedo atacar a un coche en marcha o saltaría por los aires al prender el depósito de combustible (piensa el Rayo) Pero no me pienso despegar de él. Hagas lo que hagas no tienes escapatoria «friend».

Los dos coches de policía también entran en la persecución. Durante un par de kilometros siguen al coche del ladrón y se acercan demostrando pericia al volante. El fugitivo, en cambio, conduce rápido pero sin habilidad y varias veces está a punto de volcar, derrapando más de la cuenta. Entonces el coche negro cruza un pequeño puente que debido a los daños producidos por el reciente temblor, se desploma tras él. Los coches de policía frenan cruzandose en la via y chocando entre ellos como en una peli de Bud Spencer y Terence Hill.

-Policia 1- ¡¡Joder!! ¡¡#%&$@ª!! ¡¡Se ha caido el @#&%% puente!!

-Policia 2- ¡Que mala suerte, señor!

El coche negro se aleja con la blanca luz del Rayo sobre él. El chico eléctrico mantiene las distancias pero se impacienta y se va acercando hasta ponerse a su altura y los dos se miran durante una fracción de segundo a traves de la ventanilla lateral. El ladrón, asustado, da un volantazo y está a punto de volcar otra vez. Miguel se corta un poco y prueba otro método, confiado en capturar al malechor crea un mensaje en el aire con pequeños rayos luminosos salidos de sus dedos, a la vista del coche.

RINDETE TODO HA ACABADO

Pasan unos segundos más de persecución y entonces el coche frena.

Están en los suburbios. Fuera de la ciudad, en mitad de ninguna parte. Los faros del coche han quedado frente una gran secuoia rodeada de pequeños arbustos. El silencio vuelve y el Rayo Viviente permanece suspendido en el aire, triunfante. Dentro del coche el ladrón vuelve a teclear su ordenador portatil a toda velocidad, entonces para, lo cierra y mira al frente. Ve al Rayo acercándose, envuelto en brillantes ciclos voltaicos.

-Has tenido suerte llegando tan lejos, pero ya terminó todo. Sé bueno y sal del coche antes de que estropeemos ese microchip. ¿De acuerdo?

Entonces ocurrió lo increible (otra vez).

¡¡¡BBBBBBBBBBBB
RRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRR
OOOOOOOOOOOOOOOOO
UUUUUUUUUUUUUUUUUU
MMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMM!!!

Retumbó un estruendo monstruoso, como si el cielo cayera en la tierra y se rompiera en mil pedazos, una luz inmensa y una fuerza descomunal lo arrasaron todo. Un rayo estaba cayendo sobre el arbol apenas a 15 metros del coche negro y de Miguel Santos. Durante un segundo el cielo y la tierra parecían unidos por una lengua de blanco fuego, que se agitaba furiosa. La secuoia se encendió como un fantasmagórico arbol de navidad y estalló en llamas.

El cuerpo de Miguel Santos se sacudió en el aire zarandeado por la enorme fuerza eléctrica del cercano rayo, que sobrecargaba la suya propía; tras unos segundos de espasmódico temblor el chico cayó al suelo entre violentas convulsiones hasta que perdió el conocimiento.

Las llamas de la secuoia son la única luz de la zona e iluminan la escena. El ladrón levanta la cabeza asustado, posiblemente no se ha electrocutado sólo por estar aislado gracias a las ruedas del coche, y lo sabe. Intenta encender el coche pero no responde, la batería se ha ido al cuerno. Con parsimonia baja del coche, comprueba que Miguel Santos está inconsciente y abre el maletero. El famoso modulo del ordenador está dentro. El ladrón se quita la capucha y las llamas de la secuoia iluminan su rostro, el rostro del profesor sustituto Andy Hopson4.

Doce minutos después, llega la policia.

-Policia 2- ¡Aquí está el coche, señor!

-Policia 3- Mire. Un chico ahí tirado, es el Rayo Viviente.

-Policia 1- ¡Una ambulancia! ¡Deprisa! El ordenador tiene que estar en el coche. La señal del avisador llaga desde aquí mismo.

-Policia 2- Está en el maletero, señor. Pero el módulo está abierto. Me temo que el ladrón se ha llevado el microchisp y nos ha dejado el resto.

-Policia 1- Esto está arrasado. ¿Qué diablos ha pasado? Parece que han traido al chico a propósito hasta aquí. Pero… ¿Quien puede saber donde caerá un rayo?

Continuará…


1.- En «castellano» en el original.

2.- La beca de Miguel es de la Fundación Maria Stark, conseguida a traves de Tony Stark (Hombre de Hierro) para que pudiera seguir sus estudios y que despierta la curiosidad de sus profesores.

3.- Hermano de Miguel Santos.

4.- ¡Sorpresa! 😉


EL DISCO DEL REGISTRADOR

Bueno, como habeis deducido ya, éste es el primer numero de una serie y seguira algunos números más. Espero que os gute y espero también vuestros correos.

Siguiendo con la fórmula del número anterior os recuerdo los comentarios del Marvel Premiere #8.

Marvel Premiere 8
Estupendo número, un poquito largo de más pero casi no se nota, hay acción a raudales, buenos personajes, etc…
Además me hace alegrarme de que Bucky muriese ¡es un jodido imbecil! y, lo unico que me extraña en la caracterizacion de los personajes es tanto compañerismo en Zemo cuando su siguiente aparición es en una selva sudamericanda andando por encima de una alfombra de esclavos.
Saludos
Alfredo Puentes

MARVEL PREMIERE #8
La ambientación del número está muy bien conseguida y la caracterización del capi también, es muy acertado que a Steve no le gustara lo que Bucky con los alemanes y ahí se muestra que realmente es un héroe en tanto que aunque los alemanes sean sus enemigos él los sigue considerando personas, al contrario que Bucky.
Ben Reilly

Marvel Premiere 8
Continúa y finaliza la aventura en Tobruk tipo Indiana Jones; protagonizada por el Capi y Bucky contra Zemo y con la alargada sombra de la WWII por alli en medio. La Saga ya finalizada en líneas generales ha sido maja, no ha sido nada espectacular pero he de reconocer que tuvo que ser divertido escribirla. ¿No, Nighthawk? ¿quien o quienes serán los próximos en protagonizar un Marvel Premiere?
Puntuación: 5
Fcopp

Fue divertido Fcopp, pero hasta me tuve que leer algún libro sobre la batalla de Africa para enterarme de algo y darle más realismo.

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