Invasores #1

invasores01Fueron los primeros. Lucharon por la libertad cuando más necesario era. Hoy, décadas más tarde, han vuelto.

#1 – Vuelta a empezar
Por Correia


Fecha de publicación: Mes 205 – 5/15


– Hola, Jack. ¿Cómo te encuentras?

– Vaya, vaya, vaya… si es el Capitán América… ¿a qué debo el honor de la visita?

– Jack… Jacqueline me llamó en cuanto los Vengadores volvimos a la Tierra. Si hubiera estado aquí…

– ¿Qué, Steve? ¿Qué hubieras hecho? ¿Lo mismo que en los últimos años? ¿O acaso no sabías que SHIELD me había abandonado en un almacén?

– Jack… estábamos intentando encontrar una cura…

– ¡Pues no lo intentaste lo suficiente, Capitán! Fíjate, ni siquiera me hacía falta. Los médicos dijeron que estaba como una rosa. ¿Debería darle las gracias al Hombre Maestro?

– Jack… me alegro que estés bien. Pero tu pierna…

– Vete a tomar por culo.

El Capitán América se queda mirando un momento a su excompañero. Ha pasado mucho desde que Nómada y él lucharon juntos… Sale de la habitación. Fuera le espera una joven rubia, que apoya su mano en el hombro del abatido héroe.

– No te preocupes, Steve. Lo superará. Dale tiempo.

– El problema es que tiene razón, Jackie. Debí preocuparme más, debí…

– Steve… no eres responsable de todo el mundo.

– Quizás… ¿Os ha dicho qué piensa hacer?

– Estamos trabajando en unos implantes, para que pueda recuperar la movilidad, la pierna.

– ¿Sería un cyborg?

– Supongo.

– ¿Y ha aceptado?

– Aun no se lo hemos dicho,- sonrió Jackie. – Pero espero que sí. Perdió las piernas peleando a nuestro lado. Se lo debemos.

– ¿Y tú cómo estás? – preguntó el Capitán. – ¿Feliz?

– Dane y yo estamos bien. Ha sido una… sorpresa, la verdad. Pero, bueno, así es el amor.

– Me alegro por ti, Jackie. Y por Dane. Me preocupa Joey.

– Sé que Joey ha estado enamorado de mí desde el principio, Steve, – respondió la británica, – pero nunca ha sido recíproco.

– Así es la vida, supongo. – Le dio un beso en la mejilla. – He de volver a América. Tengo que reorganizar mi vida. Otra vez.

– Al menos ya tienes experiencia, Steve-, sonrió Jackie, mientras le golpeaba amistosamente en el brazo.


Lo había conseguido. Ameiko se había infiltrado en los Invasores. El equipo de su abuela en la Segunda Guerra Mundial. Ella era ahora la heredera de su nombre y de sus poderes. Y los llevaba con orgullo…

Pero lo que habían cambiado eran los objetivos.

Su abuela luchó contra los nazis.

Ella quería derrotar a los Invasores por haberla abandonado.

Su abuela había muerto de cáncer. Y ni uno de sus excompañeros la habían visitado, o ayudado. Pese a que la sangre de la Antorcha había sido capaz de rejuvenecer a Spitfire, o que la ciencia atlante tuviera medicinas para curar muchas enfermedades que en tierra firme eran mortales.

No. La habían dejado morir como a un perro.

Y ahora, por pena, la dejaron entrar en su grupo.

El primer día, se hizo con el control de los ordenadores.

Después, los ayudó en la pelea contra los agentes del Eje.

Ahora, le tocaba seguir poniendo buena cara cuando los veía, sonreírles cuando le hablaban.

Pero pronto, cuando Skorpio se lo ordenara, los mataría.

Uno a uno.

Lentamente.

Y disfrutaría haciéndolo.


Los ykranianos eran un pueblo pacífico. Bajo la supervisión de los Sacerdotes del Humo Sagrado, la sociedad había alcanzado un gran nivel de desarrollo. Eso no significaba que estuvieran indefensos.  El Cuerpo de Agentes de Paz protegía el mundo de todas las amenazas, internas y externas. El más conocido de esos agentes era Aarkus, quien llevaba tiempo trabajando en otra dimensión, de la que, en tiempos remotos, habían procedido las mayores amenazas para los ykranianos.

Hoy se celebraba el día del Humo. Era el día más importante, en el que se consagraban los nuevos adeptos, y se nombraban agentes a aquellos ykranianos que habían demostrado tener la habilidad de dominar, de una forma u otra, el poder del humo.

La capital, Tksialla, estaba engalanada. Flores, hogueras, guirnaldas…

El Sacerdote Supremo, Usskain, se acercó al palco desde el que oficiaría la ceremonia. Frente a él, miles de ykranianos eufóricos. Usskain abrió una pequeña urna que llevaba en las manos. De ella comenzó a surgir un humo blanquecino, que cubrió en breves instantes toda la plaza. El humo comenzó a descender. Aquellos que el humo rodeara y elevara por los aires serían llamados a las Escuelas, donde se les enseñaría a controlar su habilidad, y pasarían a formar parte del sacerdocio o de los agentes de paz.

Comenzaron a elevarse unos cuantos ykranianos por los aires, y la gente rompió a aplaudir.

De repente, varios de ellos comenzaron a caer al suelo. Se escucharon disparos. La gente comenzó a gritar, y a huir despavorida.

En una de las esquinas de la plaza, se había abierto un enorme portal de crepitante energía. De él salían cientos de soldados y tanques. Todos llevaban un emblema. Un escorpión rojo.

La invasión había comenzado. Zemo y su ejército iniciaban el ataque.


Patriota hablaba animadamente con el Caballero Negro. Los Aliados y los Invasores cenaban juntos en uno de los salones de la Mansión Falsworth, intentando que ambos grupos se conocieran mejor. Union Jack, malhumorado, bebía cerveza en un rincón mientras de pie a su lado la Visión observaba, curioso, las distintas escenas. Spitfire charlaba con las dos Aliadas, Fantasma Rubia y Escorpión Plateado. Hammond conversaba con Toro, y Namor con Cuervo Rojo. Druida, por su parte, intentaba ligar de forma nada disimulada con la Chica Dorada.

La cena discurría con normalidad, cuando, sin previo aviso, Aarkus se tiró al suelo, chillando, sujetándose la cabeza. Union Jack se levantó de un salto, intentando averiguar qué le pasaba a su compañero, que cayó desmayado al suelo.

“¡Rápido, llevadlo a la enfermería!”, ordenó Dane.

Pero antes de que nadie pudiera moverse, un rayo cayó en medio de la sala, lanzando a todos contra el suelo por la onda expansiva.

“¿Qué demonios es eso?”, se preguntó Joey.

De la polvareda surgieron seis figuras, cuatro hombres, dos mujeres. Pero uno de ellos era…

“¡¡¿Hammond?!!”, gritó Dane. “¿Otra Antorcha?”

El aludido fue el primero en hablar.

“Creo que lo hemos conseguido”, dijo. “Invasores, os presento a los Vengadores… del año 2055.”

CONTINUARÁ


¡OKEY, EJE, ALLÁ VAMOS!

¡Los Invasores vuelven a la acción!

Este primer número es un refrito de las escenas que han ido apareciendo en los diferentes especiales estos últimos años, pero es necesario para aclarar la cronología de la serie.

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One Response to Invasores #1

  1. Carlos Fortuny says:

    Jajajjaja, al rico refrito!! Echo en falta un poco más de presentación de personajes, que son muchos, y no precisamente los más conocidos, al menos por mi parte XD

    Y muy interesante la aparición de esos Vengadores 2055, un universo que desconozco por completo pero que pinta interesante ^^

    A ver como sigue esto jeje

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