Superhumanos #6

superhumanos06

Por Ibaita


Fecha de publicación: Mes 165 – 1/12


VOLUMEN I: SIN BANDERAS

Número 12: Los 4 Fantásticos

«Me llamo Susan Storm, y soy la mejor en lo que hago. Pero mi trabajo no es agradable. Trabajo matando gente.

Mi hermano Johnny hubiera dicho que yo siempre había sido la más fría de mi familia; estoy seguro de que él era totalmente incapaz de matar. De todas formas, ya es demasiado tarde para eso; murió asesinado hace unas semanas, o eso tengo entendido, por un asesino llamado el Hombre de Hielo. Tan eficaz y frío como yo, supongo. Puede que incluso más.

No me gusta tener compasión a la hora de matar, y creo que apenas la he tenido en algún momento. En cuanto sabes que tienes poderes y quieres dedicarte a esto, hay que empezar a matar. Y como dicen en todas las películas, cada vez es más fácil. Pero eso no significa que no quiera venganza; de hecho, he aceptado este trabajo precisamente porque sé que el Hombre de Hielo también anda detrás. Con suerte, me encontraré con él y tendré mi oportunidad.

Mi misión es asesinar al hombre llamado Justin Hammer; es el hombre que se encuentra detrás del grupo Hammer Inc, que tiene empresas tan importantes como la MTV o el Daily Globe. Según mis fuentes, se encuentra protegido por tres guardaespaldas que casi se podrían considerar superhumanos: Fundidor, Ventisca y Látigo Negro. Actualmente, Látigo Negro debería encontrarse vigilando un señuelo que viaja en una limusina hacia el Aeropuerto JFK, mientras Fundidor y Ventisca vigilan al verdadero Hammer. Será un trabajo fácil, he hecho ya muchos; el verdadero problema radica en que el Hombre de Hielo también tenga que asesinarle. De todas formas, cuando puedes volverte invisible y matar a cualquiera con un pensamiento extendiendo un campo de fuerza en su cerebro, es bastante fácil.

Recuerdo cómo conseguí mis poderes como si fuera ayer. Reed Richards, mi ex novio, era el hijo del dueño de una empresa privada que tenía una sucursal abandonada con un pequeño cohete con potencia suficiente como para llegar al espacio interior. Él nos coló allí… A mí, a mi hermano Johnny y a su amigo Ben Grimm. Dijo que era un buen sitio, un rincón apartado, el lugar ideal para que pudiéramos beber viendo las estrellas. Era un plan perfecto, teníamos el sitio: Una sucursal abandonada con poca seguridad, a la espera de que la desmantelaran; el alcohol, bastante fácil de conseguir cuando el único menor de edad era Johnny… Probablemente estábamos demasiado borrachos cuando montamos en el cohete, ni siquiera teníamos ni idea de que funcionaba. Tampoco tenía mucho alcance, creo que no llegamos a salir de la atmósfera… Pero ni siquiera teníamos trajes de astronauta. El cohete era de última tecnología, estaba totalmente sellado e incluso preparado para soportar la diferencia de presión, pero eso no nos salvó de los rayos cósmicos. Yo me sentí como si me desmayara, totalmente ligera, como si no existiera… Cuando aterrizamos descubrimos cómo habíamos cambiado. Yo fui la primera en obtener mis poderes, volviéndome invisible. Recuerdo a Ben transformándose, el sonido de las ropas rompiéndose y las rocas apareciendo por su cuerpo, mientras Reed comenzaba a estirarse de una manera asquerosa, y Johnny estallaba en llamas cuyo calor aún recuerdo en mi piel. También recuerdo las palabras de Reed perfectamente.

-¡Escuchadme todos!-dijo-¡Tú también, Ben! ¡Juntos somos más poderosos que cualquier ser humano!

-¡Ahorráte la palabrería, ya lo entendemos!-recuerdo que dijo Ben, con una voz más grave de lo normal-Podemos usar este poder para hacer lo que queramos, ¿no?

-¡Eso es, Ben! ¡Sí!-dijo mi ex novio.

Supongo que fue aquel día cuando empezamos a separarnos. El alcohol no me hizo olvidar todo lo que pasó, y cuando recuerdo aquel día… Bueno, sé que ya no nos mirábamos de la misma forma. Ninguno de nosotros había oído hablar nunca de ninguna persona con poderes a menos que fuera en los cómics y en la ciencia ficción, así que… Nos veíamos como rivales. Éramos los seres más poderosos del mundo… Y por eso sólo nosotros podíamos matarnos. Creo que el hecho de que fuéramos jóvenes y amigos fue lo único que hizo que no nos asesináramos mutuamente en poco tiempo.

Yo no tardé en encontrar empleo. Al principio la gente no preguntaba; me miraba con desconfianza por mi juventud y mi aparencia inofensiva, me encargaba el trabajo y después yo lo cumplía sin dejar rastro de mis poderes. Con el paso de los años, me descubrieron. Un hombre vestido de negro y armado se identificó como agente de la División Superhumana de SHIELD. No me cayó bien; me miraba las tetas a través del visor del casco, sin ningún disimulo al estar totalmente convencido de que yo no podía notarlo, aunque era realmente fácil cambiar un poco la opacidad del cristal para verle tan fácilmente como él me veía a mí. Me felicitó por haber usado mis poderes de manera muy discreta y me avisó de que si los hacía públicos enviarían a alguien para matarme. Yo no tenía ni idea de cuántas personas con poderes había, pero él me avisó de que muchos habían muerto ya, y de que ellos también podían emplear a superhumanos para acabar conmigo. Le dije que no habría problemas; supuestamente trabajaba para el Gobierno, pero no pareció darle importancia al hecho de que yo fuese una asesina a sueldo.

Y ahora me encuentro haciendo uno de los trabajos más importantes de mi carrera. Siento como los lásers atraviesan mi cuerpo sin detectarme mientras me acerco al despacho de Hammer. Y de pronto, cuando ya estoy bastante cerca, noto como un extraño frío inunda el pasillo. Agradezco ser invisible y me pregunto si podrá detectarme por mi calor corporal. Pronto, le veo aparecer. Un cuerpo hecho totalmente de hielo sólido, llevando un traje negro y unas gafas de sol por encima. Hace un gesto hacia la cerradura del despacho de Hammer y todo el metal del pomo se congela instantáneamente. Después lo rompe fácilmente de una patada.

Oigo unos gritos y al instante una enorme ola de calor surge del despacho. Puedo ver a un hombre con una armadura naranja y roja que debe ser el Fundidor, y lanza un rayo desde un dispositivo en su pecho que atraviesa el torso del Hombre de Hielo. Éste intenta responder congelándole, pero es imposible; noto el calor desde aquí y teniendo en cuenta que el Fundidor está justo al lado suyo es imposible que pueda usar su poder. Está usando todo su esfuerzo para no derretirse, pero cada vez se va reduciendo más.

Entonces la otra hoja de la gran puerta del despacho de Hammer estalla en una explosión de hielo y otro de los guardaespaldas, el que debe ser Ventisca, aparece para proteger a Hammer. En ese momento el Hombre de Hielo salta y se pone detrás de él; con una sonrisa destroza el tanque de hidrógeno líquido y recupera gran parte de su poder mientras el propio Ventisca queda muerto por congelación.

-¡Ventisca, imbécil! ¡Estaba a punto de matarle!-grita el Fundidor mientras lanza un rayo hacia el asesino, que se cubre con un escudo de hielo.

Es entonces cuando decido que tengo que participar y formo un campo de fuerza en la cabeza del Hombre de Hielo, que estalla rápidamente. El Fundidor, sorprendido, comienza a tomar ventaja, pero una columna de hielo se forma bajo él y le derriba, lanzándole al interior del despacho. El Hombre de Hielo ha notado que estoy aquí, y extiende una ola de frío por todo el pasillo. Siento el frío calándome hasta los huesos y la ropa que llevo es demasiado poca. Caigo de rodillas mientras toda mi piel se recubre de una fina capa de escarcha y los dientes me empiezan a castañetear. No necesita ese ruido para saber donde estoy, porque he perdido toda concentración y ya soy visible.

Comprendo entonces que estoy totalmente a su merced, y que puede matarme con un pensamiento. Por puro instinto levanto un campo de fuerza a mi alrededor, que se empieza recubrir de escarcha, y al de pocos segundos de nieve y hielo. Con un pensamiento los hago invisibles para poder ver al Hombre de Hielo, que me mira concentrándose.

-Vaya, ¿qué te parece?-sonrío-No soy un genio, pero creo que sé cómo funciona tu poder. Puedes congelar todas las moléculas de agua de mi cuerpo, pero tu poder se extiende a través del aire, ¿no? Y no puedes atravesar mi campo de fuerza.

Mientras sonrío pensando en cómo lo mataré, el Fundidor aparece de nuevo con un desvatador rayo que alcanza de pleno al Hombre de Hielo, que queda totalmente derretido en menos de treinta segundos. Satisfecha y considerando que Johnny ha sido vengado, extiendo un campo de fuerza en el corazón del Fundidor que le mata casi al instante, y después entro en el despacho.

El hombre que se encuentra sentado en una silla, bastante nervioso y apuntándome con una pistola no es Justin Hammer. Maldigo mientras le mato. El verdadero Hammer debe de estar ya montado en un avión, fingiendo ser un señuelo y protegido por Látigo Negro. No cobraré por este trabajo… Pero al menos tengo mi venganza.»


13 – La Patrulla-X

«La base militar se alza delante de nosotros; parece pequeña comparada con lo que vamos a hacer. A mi lado se encuentran Mente Maestra, el Juggernaut y Unus el Intocable. Mente Maestra ya nos está cubriendo con una ilusión; desde la base no pueden saber que venimos.

Yo soy la Bestia; al menos hace mucho tiempo me llamaban Hank Mc Coy. Solía ocultar mi rabia o mi tristeza con una capa de humor que, la verdad, sigo usando; aunque supongo que mis chistes han perdido calidad según he seguido cometiendo crímenes.

Recuerdo cómo empecé con esto, cuando mis experimentos me transformaron en una bestia y me acusaron de asesinato; y Menta Maestra, el Juggernaut y Unus estaban allí para ayudarme a escapar. En realidad yo no maté a nadie, recuerdo que siempre había querido hacer el bien desde los tiempos de la Patrulla-X.

Supongo que algunos de ellos sí habrían matado por conseguir lo que querían; les recuerdo perfectamente. Charles Xavier, nuestro mentor, nos juntó y nos entrenó para ayudar a la reconciliación entre humanos y mutantes. Al final supongo que consiguió lo que quería, borrando todos los recuerdos sobre mutantes que existían excepto los de nuestras mentes, que simplemente enterró un poco. Scott le seguía muy fielmente, habría hecho cualquier cosa pro conseguir su objetivo… Sí, supongo que él sí hubiera cometido asesinato si lo hubiera creído oportuno. Warren era un millonario egocéntrico que hubiera podido viajar a Somalia y quedarse viendo cómo se morían los pobres mientras en su interior buscaba una excusa sobre por qué no debía ayudarlos. De todas formas, yo lo veía incapaz de matar a nadie, la verdad. Bobby… Sí, supongo que él sí. No sé si fue por sus poderes, pero desde que se fundó la Patrulla-X hasta que se disolvió le vi cada vez más cruel y con menos sentimientos. Creo que él hubiera asesinado a sangre fría a cualquiera. Y Jean, la dulce e inocente Jean… Ella nunca hubiera hecho daño a nadie.

Supongo que es mejor concentrarme en la misión; el plan es sencillo. Mente Maestra hace creer a todos los soldados que somos un grupo de paramilitares fuertemente armados; si necesitamos volar por los aires algo fingirá que tenemos un lanzacohetes o explosivos plásticos y el Juggernaut se encargará de poner los efectos especiales. Mientras, por si no todos se rinden, Unus el Intocable y yo protegeremos a Mente Maestra de las balas con nuestros propios cuerpos y si es necesario derribaremos a los soldados. Es un robo que puede ser fácil, y sin que muera ni salga herido absolutamente nadie.

El Juggernaut va vestido con una capa y un casco rojos, además de botas, una especie de pantalón corto y unas hombreras con pinchos. Decidió que le gustaba mucho ese look. Él empieza el ataque dando un puñetazo a la valla del recinto, que sale volando por los aires. Mente Maestra ya ha creado la ilusión de un grupo de varias docenas de paramilitares que apuntan a todas partes y ordenan a los soldados que tiren las armas al suelo.

La mayoría de estos obedecen, otros se parapetan detrás de algún objeto. Avanzamos rápidamente hacia el complejo militar mientras nos disparan; me alcanzan un par de balas que duelen bastante, pero me curaré. Mente Maestra está protegido más que nada por Unus, y supongo que ese paramilitar que está lanzando una granada delante de mí es una tapadera para el Juggernaut. Efectivamente, la pared revienta poco después.

Parece que esto ha salido bien. Tenemos los planos del Carro de Combate Stark I, por el que pagarán una fortuna en el mercado negro. Supongo que los cuatro tendremos dinero para rato… De todas formas echo de menos a la Patrulla-X. Scott muy probablemente siga viviendo en el Instituto Xavier… Tal vez me pase algún día a hacerle una visita si vuelvo a la Costa Este. Warren debe estar disfrutando de su fortuna. Bobby… Quién sabe. Creo que quería encontrar trabajo como mercenario. Y Jean… Ojalá supiera dónde está Jean.»


El agua del mar nocturno empezó a brillar con un resplandor rojizo. Poco a poco, el propio agua comenzó a arder, y finalmente un chorro de fuego salió disparado hacia el cielo mientras se oía un aullido desgarrador, y la silueta de un fénix se recortó en la noche.


-Yyyyyyyyy señoras y señores, nos encontramos en la semifinal de la Copa Mixta de Campeones de la WWE; ante todos ustedes se encuentran el demoledor Hombre-D, y la aplastadora Thundra, ¡que al ser mujer contará con la ayuda de una bola de demolición de plástico cromado!

La grada estalló en gritos. El Hombre-D sonrió, confiado, mientras pegaba saltitos por el ring, con su coleta saltando. Thundra sonrió maliciosamente y balanceó su bola, para después atacar directamente sobre la D del traje de su rival. Éste perdió todo el aire de sus pulmones con un golpe mucho más fuerte de lo que esperaba; Thundra se lanzó a por su rival y, sin soltar la bola, le hizo una llave que le tiró al suelo. El Hombre-D consiguió quitársela de encima, con la sensación de que ella se había dejado sólo para dar espectáculo. La verdad es que estaba nervioso. Normalmente las luchadoras de la WWE eran simplemente cuerpos para ofrecer, y unas pocas habían llegado a la Copa Mixta, pero aquella mujer… Probablemente era la menos bella de todas y tenía demasiado músculo, pero estaba claro que sabía luchar demasiado bien.

El combate se alargó durante cerca de un cuarto de hora más. Realmente Thundra estaba haciendo bastante esfuerzo por causar poco daño a su rival. El Hombre-D estaba absolutamente perplejo; él prácticamente tenía superfuerza, pero su contrincante debía ser más de 5 veces más fuerte que él. Mucho más. Finalmente, Thundra se dejó caer en el ring. El Hombre-D supuso que era una treta para añadir espectáculo, pero se subió al palo del ring y saltó para tirarse sobre ella. Entonces, la luchadora balanceó su bola de plástico cromado y le alcanzó en el aire cuando saltaba, arrojándole fuera del ring. Todas las gradas estallaron en aplausos, gritos y silbidos.

-¡Y damas y caballeros, Thundra ha derrotado al Hombre-D, con lo cual pasa a la final! ¡¡¡Ninguno de ustedes tiene el menor motivo para perderse la final de la Copa Mixta de Campeones de la WWE: La aplastadora Thundra contra el asombroso Spiderman!!!

Thundra salió del ring, entró en el desierto vestuario femenino, se duchó y salió a la calle. Los periodistas estaban esperando por la puerta principal, así que consiguió sortearlos fácilmente y se metió en un callejón. Allí sacó un móvil y marcó.

-Ajá. Sí, he ganado. Creo que éste era mucho más fuerte que los normales, aunque tampoco significa nada. No, ha sido muy fácil. ¿Cuántas…? No sé, debía ser como 60 veces más fuerte que uno normal… Ha sido un cálculo muy rápido, la verdad es que no lo tengo claro, todos son como moscas. ¿Qué? No, no podemos empezar aún. No, en este mundo no se basan en la fuerza directa, tienen armas muy poderosas, creo que sería precipitado. Sí, claro. Te llamaré si consigo algo más de interés, ¿vale? De todas formas todavía tengo que ganar la final contra ese tal Spiderman…


OFICINA DE BEN URICH

Bueno, pues ya está acabado el primer volumen, Sin Banderas. Ya sólo queda el anual, a cargo de un autor invitado que probablemente se ocupará de todos los anuales.

Sobre el número anterior, Christian y David tienen buenas críticas sobre Hulk. Coño, si lo llego a saber no le mato XD Y no hay mucho más que comentar, así que simplemente, espero que lo hayáis disfrutado.

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