Superhumanos #1

superhumanos01

Por Ibaita


Fecha de publicación: Mes 153 – 1/11


VOLUMEN I: SIN BANDERAS

Número 1: El bar

El humo de los cigarrillos formaba una capa en el techo mal ventilado. El olor a alcohol impregnaba el local. Una camarera trajo dos jarras de cerveza a sus dos nuevos clientes.

-Bueno, así que tú sabes cómo funciona este mundo…

El nuevo cliente recibió la jarra de cerveza con agrado. Era un hombre nervioso, de unos 30 años, con gafas y barba de varios días. Era castaño, con ojos marrones, y llevaba una camisa de cuadros naranjas y verdes y un pantalón de pana marrón. Sostenía un cigarillo en la mano, el décimo primero de aquel día.

-Sí. Supongo que debe ser curioso verlo desde el pie de la calle-dijo su interlocutor, dando un sorbo de su cerveza.

-Pues sí, francamente sí. Corren rumores, pero los silencian muy bien.

-Hablemos más bajo. ¿Qué tipo de rumores?

-Bueno, si necesitas una estadística, aunque supongo que esto ya lo sabrás, puedes estar seguro de que 99 de cada 100 personas no creen que existan «superpoderes», como los llamas.

-Ah, mr. Urich, el gobierno y las multinacionales se ocupan bien de eso. ¿Cree que el Daily Bugle le dejará publicarlo?

-Espero que sí, pero vayamos al grano.

-Perdone mi curiosidad. ¿Qué tipo de rumores?

-Pues ya sabe, atracos al banco, enfrentamientos, cosas de esas. Peleas en las que alguien de repente lanza un rayo…

-¿No sale ningún superhumano en la TV?

-No. ¿Usted no la ve?

-No, la TV es un instrumento que usan las altas esferas del poder para suprimir el individualismo y todo lo que nos hace estar vivos. Los noticiarios ocultan cosas, como estos superhumanos.

-¿Y cree que nos pueden estar escuchando?

-¿Ahora mismo? Quién sabe, pero no se suelen atrever a hacer nada en público.

-Entiendo. Pues venga, cuéntame.

Urich se acomodó en su silla y tiró la colilla al cenicero. Dio un sorbo de cerveza.

-El gobierno no tiene todo el poder. Las multinacionales, los bancos… Son instituciones que pueden cometer asesinatos o empezar guerras.

-Ajá.

-Hay banqueros muy importantes y directores de multinacionales completamente humanos… Pero la mayor parte de gente con poder tiene superpoderes también, más cotidianos. Y por supuesto, la gran mayoría de asesinos y agentes secretos que emplean las instituciones con poder también son superhumanos. Ahora estamos en un bar peligroso, por eso he escogido esta mesa apartada y por eso estamos hablando bajo.

-Supongo que te has fijado en nuestro cliente más llamativo…

Urich y su interlocutor desviaron la mirada hacia el otro rincón de la sala. Allí se encontraba un hombre, si se le podía llamar así, formado por piedra. Debía medir unos 2 metros, sostenía una botella de ginebra en la mano y su única ropa era una especie de traje de baño azul.

-Ése es Ben Grimm. La Cosa.

-Ya veo.

-Es bastante pacífico si nadie se mete con él. Creo que necesita beber 10 veces más alcohol que una persona normal para emborracharse, pero suele estar así todo el día.

-¿Entonces es 10 veces más fuerte que un hombre?

-No, no. Su organismo es 10 veces más potente que el de un hombre normal, pero su fuerza es muy superior. Si quieres una cifra, creo que puede levantar sobre 100 toneladas.

-Joder.

-Sí. Se gana la vida haciendo una cosa aquí y otra cosa acá para empresas con poder. Derribar una instalación vieja, levantar objetos muy pesados… Se le paga bien. Una grúa vale mucho dinero, así que es lógico que lo hagan.

-Pero él no tiene poder en la sociedad, ¿no?

-El justo. Las empresas suelen tapar todo lo que hace. Por ejemplo, se rumorea que ha violado a unas cuantas chicas.

-¿Y no testificaron?

-Te estoy hablando de un tío que levanta 100 toneladas y tiene la polla de roca. ¿Cómo crees que quedaron?

-Oh. Ya.

-En este bar se reúne gente poderosa porque está hecho para eso; muy poca gente conoce su existencia y aquí da igual a quien vean.

-¿Entonces todos estos clientes…?

-No todos, pero la mayoría sí; aunque tampoco todos son superhumanos. ¿Ves el que está jugando a los dardos?

-Sí.

-Bullseye. Ése sí que es peligroso.

Urich vio a un hombre con una diana tatuada en la frente. Tenía una mirada inteligente, era calvo y lucía una perilla. Tenía un mono azul y por encima una gabardina.

-No seas gilipollas, aparta la mirada. Si te ve mirándole fijamente te mata.

-Ya.

Bullseye tiró un dardo a una diana puesta 10 metros por delante de él, acertando en el centro.

-Es un asesino bastante peligroso, creo que ahora mismo trabaja para Sony, eliminando competencia.

-Entiendo…

-Tiene una puntería acojonante, y puede convertir casi cualquier cosa en un arma. Por eso nadie le detecta.

-¿Tan peligroso es?

-Puede ir de aeropuerto en aeropuerto y ninguna multinacional necesita encubrir que lleve armas, ¿qué más da? Con llevar en el bolsillo una baraja, un bolígrafo y un pisapapeles ya puede matar a suficiente gente.

-Joder…

-Aún así, los hay más peligrosos. Los asesinos con superpoderes.

-¿Hay alguno aquí?

-Ninguno que yo conozca. Una vez vi al Hombre de Hielo de lejos.

-Ya me imagino porque le llaman así…

-Por no tener ningún sentimiento, es frío como el hielo y podría matar a su propia madre. Pero no sólo por eso, también es su superpoder.

-Imagino que tampoco necesitará armas, entonces. Le basta con crear una estaca de hielo y ensartártela en el ojo, ¿no? Y si luego se derrite…

-Podría ser… Pero no tienes ni puta idea de lo peligroso que es.

-¿Ah, no?

-Puede congelar cualquier cosa. Nunca te puedes enfrentar a él de frente, porque en cuanto te vea te puede congelar la propia sangre. Cada molécula de agua de tu cuerpo. En el mismo instante en el que lo hace, todas tus venas revientan por el aumento de volumen.

-Joder… ¿Y sólo se le puede matar por la espalda? ¿Tú qué hiciste?

-Bueno, vino a un garaje a matar a unos cuantos amigos míos. Yo iba para allá, le vi a lo lejos y le lancé una granada.

-¿Murió?

-No. Ese cabronazo está hecho de hielo, y puede reconstruirse cuando quiera.

-Me cago en la… ¿Hay alguna forma de matarle?

-Depende del entorno. Otros dos colegas sobrevivieron, y huimos en distintas direcciones. Uno de ellos vio desde lejos cómo se reconstruía, pasados unos minutos. Desde entonces estamos casi seguros de que si le hubiéramos hecho eso mismo en el Desierto del Sahara, ya estaría muerto.

-Si todo eso es verdad, me estás acojonando. ¿Cuántos superhumanos hay?

-Muchos; algunos tienen una buena posición social. Dazzler, por ejemplo…

-¿Dazzler? ¿Alison Blaire?

-Sí, ¿cómo te crees que triunfó en la música? Los hay que dicen que Spiderman también…

-No me extraña. No soy un gran fan, pero he visto algunos combates y se pule a todos sus rivales como si nada.

-Sí, es el mejor sobre el ring. Bueno, pues ya sabes… Hablaremos alguna otra vez, de momento quédate con eso. Tú verás si decides publicarlo; yo personalmente no lo haría.

El hombre dio un último sorbo a su cerveza y se puso en pie.

-¡Espera! ¿Cómo has dicho que querías que te nombrara en el artículo?

-Con Sin Banderas vale.


2 – Periodismo de investigación (I de V)

«Salto por el bosque, y mis pies ágiles apenas hacen crujir algunas ramas, porque soy silencioso. Los lobos y yo nos movemos. Corremos porque olemos algo. Pero no olemos una presa normal, porque huele raro. Huele a ropas de los hombres. Huele a hombre. Siento los aullidos y me emocionan. Corro más rápido. Entonces corremos más y ahí está. Es un hombre. Los hombres no suelen venir por aquí. Yo me acerco el primero y me pongo frente a él. Mis garras salen de mi muñeca. Tienen metal. ¿Por qué tienen metal? Nunca consigo recordarlo. Pero yo soy el primero en atacar. Soy el mejor en lo que hago. Lo que hago no es agradable. Pero nos permite comer. El hombre saca algo que sé que es un arma. Sé que puede hacer daño aunque esté lejos. Yo salto antes de que haga nada, pero no le toco. Se mueve demasiado rápido. Mis garras no le atraviesan, ¿por qué no le atraviesan? Otros lobos saltan. Estamos perdiendo ánimo. ¿Por qué no está muerto? Se oye un ruido fuerte y hay un destello. Uno de los lobos cae muerto al suelo, y yo sé que el hombre ha usado su arma. Y no puedo dañarle. Pero soy el mejor, y corto su arma con mis garras. Ahora ya no tiene arma. Entonces él me pega. Tiene mucha fuerza y me hace daño al pegarme, y después caigo hacia atrás y choco contra un árbol. Entonces el hombre saca otro arma, y me dispara. Los lugares en los que me dispara queman como el fuego. Pero me levanto y me curo. Yo siempre me curo. Entonces le ataco y con un brazo no puedo atravesarle, pero con el otro sí. La sangre roza mis garras. Entonces tropiezo y caigo al suelo. Y se oyen más ruidos fuertes, y mi espalda me duele mucho. Creo que está usando mi arma en la espalda. Me duele todo el cuerpo. Estoy empezando a ver borroso. Me intento incorporar y me tambaleo, y le miro fijamente. Entonces me vuelve a pegar y vuelvo a caer. Y él sigue usando su arma. Entonces yo dejo de ver. Todo es negro.»


-Buenos días y bienvenidos todos a canal 6. A continuación les ofreceremos un flash de noticias…

  • Se ha encontrado en las Rocosas, en Canadá, justo al lado de la frontera, el cuerpo de un hombre brutalmente asesinado. Tenía más de 30 balas incrustadas en su cuerpo. Los forenses han declarado que no todas las balas tenían su correspondiente herida, sino que algunas presentaban heridas ya casi cicatrizadas, así que todo es confuso. Todavía no tenemos los resultados de la autopsia completa, pero el Instituto de Investigación Forense ha afirmado que es poco probable que seamos informados de ello. El cuerpo no ha sido identificado aún.
  • Pasemos ahora a deportes. En Fórmula 1, se ha formado un pelotón cuando el resto de pilotos se ha visto eclipsado por Johnny «Storm». Haciendo honor a su seudónimo, ha adelantado a todos los pilotos como una auténtica tormenta. Ni se han enterado. En baloncesto…

Ben Urich apagó la TV mientras se fumaba otro cigarrillo. Todo lo que veía en ella le recordaba a superhombres. ¿Estaría la situación tan mal como la pintaba Sin Banderas? Decidió que tendría que volver a hablar con él. Aún no se había puesto a escribir su artículo. Sería mejor que empezara pronto si no quería tener a Jameson detrás…


Sin Banderas estaba agazapado a la salida de la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen. Un hombre vestido de reverendo salió por una puerta lateral, casi invisible entre las sombras. El anarquista estaba vestido con un traje blanco con una A rodeada de un círculo en el pecho y sostenía un bate de béisbol en las manos.

-Ven aquí, cabrón-dijo entonces.

El hombre vestido de reverendo se dio la vuelta. Apenas destacaba en la oscuridad, pero Sin Banderas pudo apreciar unos ojos amarillos y unos colmillos.

-Ach?

-¿Te crees que no sé quién eres? ¡Si ni siquiera eres reverendo! Y lo que hiciste a esas crías… ¡Te voy a partir la cara, cabrón!

Hubo una explosión de azufre y aquel ser desapareció, para reaparecer con una mano sobre la cabeza de Sin Banderas. Justo cuando sus dedos rozaron la cabeza, hubo un disparo y la bala atravesó la mano del falso reverendo. Éste cayó al suelo maldiciendo y desapareció de nuevo en una explosión de azufre. El justiciero anarquista se dio la vuelta para ver a un hombre de unos 45 años, moreno, con unos pantalones de camuflaje, una camiseta negra con una calavera blanca y una gabardina por encima. Sostenía un rifle en las manos.

-No me jodas… ¿Castigador? ¡Cuánto tiempo, tío!

-Hmm. Ponte en guardia, anda.

-¿Tú también ibas a por este tipo?

-Sí, supongo que los dos hemos oído hoy los rumores y hemos estado esperando aquí a que dieran las diez, ¿no?

-Sí, no ha sido tanta coincidencia en el fondo, pensamos igual.

-¿Cómo se te ocurre atacarle de frente? Has mordido más de lo que puedes tragar.

-No parece tan peligroso…

-Lo es. Si te toca la has jodido, podría teleportar la mitad de tu cuerpo a cien metros de distancia de la otra mitad.

-Hm. Viéndolo así…

Entonces el contrincante de ambos justicieros apareció armado con una tapa de un cubo de basura. No le hizo falta más. Se teleportó a un metro de distancia del Castigador, y al materializarse la tapa del cubo de basura apareció en mitad del brazo del justiciero.

-¡Aaaaaaaaaargh!

Con la tapa fusionada con la mitad del brazo, el Castigador se dio la vuelta a una velocidad sobrehumana y dio una terrible patada a su rival antes de que pudiera teleportarse. Sin Banderas pudo oír varias costillas del falso reverendo romperse. Aprovechando que su enemigo estaba demasido ocupado para desaparecer, el vigilante le apuntó con el rifle a la cabeza y disparó una sola vez.

-Joder, bien hecho, Castigador… Y vaya velocidad. ¿Supone eso que son ciertos los rumores que llevo años oyendo?

-Je. Sí, claro.

-Así que tienes… Supervelocidad, ¿superfuerza?

-No exageres… Ya te explicaré cómo conseguí mis poderes, pero no es para tanto. Soy mucho más rápido y más fuerte que antes, pero aún así apenas llega al doble. Me hubiera venido muy bien hace unos añitos, pero desde que combato superhumanos eso no es nada… Por eso decidí que tenía que conseguir poderes.

-Claro, claro. Venga, te invito a unas birras…


Oriente Medio.

Diez hombres de Hamás se movían agachados, todos ellos armados con fusiles. Tenían los rostros cubiertos por un pañuelo palestino.

-<Es hora de terminar con esta masacre e impedir que el pueblo de Israel siga matando a nuestros niños. Le tengo en el punto de mira.>

El palestino se apoyó en una pared de roca y se dispuso a apretar el gatillo de su rifle de francotirador, que apuntaba a un hombre vestido con traje y corbata, protegido por varios escoltas. De pronto, la pared de roca se movió y rodeó al miembro de Hamás, partiéndole el cuello. Los demás empezaron a correr y a gritar, alejándose del lugar. Los escoltas desenfundaron sus armas, pero de poco servía. Sus enemigos ya no estaban al alcance.

Los hombres de Hamás corrían por una callejuela, pero su trayecto acabó allí. Al final había un hombre desnudo. Su piel tenía el mismo color y la misma textura que el suelo, y balanceaba una bola de preso con una sonrisa.

-Lo siento, pero el Hombre Absorbente ha llegado. A Stark International le interesa seguir vendiendo armas a Israel.

El Hombre Absorbente balanceó su bola y la lanzó, aplastando a dos de sus enemigos. Los demás dispararon contra él. Pequeños pedacitos de roca saltaron entre pequeñas exclamaciones del superhumano, pero cuando una bala quedó alojada en su torso éste se volvió de metal. El resto de balas comenzaron a rebotar. Alguna les alcanzó a ellos mismos.

De nuevo, los que quedaban huyeron aterrados, mientras el Hombre Absorbente se disolvía. Poco a poco, todos fueron cayendo.

-Desde que sé que puedo convertirme en cosas como polvo este trabajo es mucho más fácil, ¿eh?

Los escoltas judíos encontraron dos cadáveres aplastados y ocho asfixiados, con algunas heridas de bala.


OFICINA DE BEN URICH

Bueno, pues nace serie nueva en Marveltopía. Es una serie que empecé a escribir hace 2 años por puro aburrimiento, y ahora mismo tengo 39 números y no sé qué hacer con ellos. Como ya habréis visto, el ritmo de publicación es un poco original, juntando 2 capítulos cada número. Hay algunos más largos que se meterán en un sólo número, pero ya llegarán.

Y sobre el planteamiento, no hace falta decir mucho más: coger a superhéroes Marvel y hacer lo que quiera con ellos. Personajes destrozados por completo y convertidos en pedófilos para que me odien los amantes de los clásicos, y cientos de guiños y referencias a cómics Marvel para que me adoren los amantes de los clásicos, esto no puede fallar XD

Cualquier comentario será bien recibido en ibaita_1@hotmail.com Por cierto, sólo tengo portadas de los dos primeros números, si a alguien le interesa dibujar las siguientes también será bien recibido.

Espero que disfrutéis con la serie.

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