Marvel Spotlight #07 – SHIELD #5

Marvel Spotlight #07Es la agencia de seguridad más importante del mundo. Ellos son… S.H.I.E.L.D.

#7 – SHIELD V de V
El funeral

Por Xumer


Fecha de publicación: Mes 11 – 3/99


Hace dos semanas.

Al MacKenzie es el investigador independiente encargado para hacerse cargo de la investigación del asesinato de Richard Aker, alto cargo de SHIELD.

Hasta ahora tenía dos posibles teorías.

a) Un grupo terrorista llamado «La Serpiente Escarlata» son los asesinos. Los datos que corroboran esta tesis es que tenían documentación que les relacionaba con Aker, ambos posiblemente hacían tratos. Lo único raro es que solo hubieran utilizado a uno de los hombres del comando operativo en Las Vegas para llevar a cabo el asesinato. Un hombre que ahora mismo estaba desaparecido.

b) Un mercenario mutante llamado Maverick que decía haber sido contratado por James Patch para asesinar a Aker. Maverick negaba haber podido llevar la misión a cabo.

Al MacKenzie había tenido un golpe de suerte al ser capturado Maverick muy pronto en aduanas. También al hablar demasiado rápido Maverick acerca de lo que el creía que era una trampa para cargarle el muerto.

Cuando MacKenzie intento interrogar a James Patch, este fue tiroteado por un francotirador no identificado. Acabando con el hombre que podía demostrar la tesis de Maverick pero al mismo tiempo corroborando su teoría de ser un chivo expiatorio.

El misterioso tirador no contaba con que MacKenzie hubiera conseguido la información tan rápidamente. Tampoco con que le rodease.

Mac asoma su sombrero por encima del ventilador que le protegía y el hombre lanza una ráfaga. Rueda de nuevo por el suelo y dispara medio a ciegas. Tiene un golpe de suerte por que la figura misteriosa cae al suelo.

– Maldito cabron. Te quiero vivo.

MacKenzie se acerca hasta él apuntándole con mucho cuidado.

– Pon las manos donde pueda verlas.

Nota un pinchazo en el abdomen y cae al suelo de dolor. La figura se levanta y mira a Mac. Se acerca hasta que por fin puede verle claramente.

Es un hombre con rasgos duros, algunas canas.

– Dios…- Murmura Mac al reconocerle.

Lleva un parche en el ojo. Apunta con una pistola a la cabeza de Mac mientras que susurra una disculpa.

– No puede ser…- dice Al-. ¡¡¿Furia?!!

– Así es. Lo siento.

Y dispara.


Unas semanas después se celebra un funeral.

La vida de un agente secreto no permite mantener una vida social al margen de la agencia, con lo que los funerales, al contrario de lo que se pueda pensar suelen ser muy poco personales y bastante solitarios.

Solo tres personas se presentan ante el féretro, una mujer y dos hombres.

Ninguno de ellos apreciaba realmente al difunto.

Un hombre con un parche les mira desde la distancia. Era un riesgo que tenía que correr, aun había dudas en su mente de si había hecho lo correcto al matar a su víctima.

Dudas… Se pasa la mano por el pelo. Suspira.

Un hombre se sienta a su lado, él reacciona instintivamente de forma nerviosa, pero el recién llegado le indica con un gesto que se relajara.

– Sabía que vendrías…

El asesino se mantiene en silencio. Ve a dos francotiradores apuntándole. Conociendo los procedimientos de SHIELD habrían mandado un mínimo de seis.

– Es bastante melodramático ¿no?. El hecho de aparecer en las cercanías del funeral de tu última victima-. El visitante enciende un pitillo-. Francamente esto ha sido un golpe de suerte ¿no, Furia?.

– Si. Seguro que te ascienden por la captura, Mac.

– Ahora estarás arrepentido de no haberme matado cuando tuviste la oportunidad.

Furia se mantiene en silencio.

– Ponte de pie y presenta tus respetos al difunto Richard Aker.

El asesino se levanta.

– Que te jodan, bastardo.

– Así me gusta, buen chico, Furia. Tu padre estaría orgulloso de ver que has heredado sus malos modales.

– Mejor que no metamos a los padres en esto, MacKenzie.

Al MacKenzie se ajusta su sombrero de cowboy y se levanta para acompañar a su presa.

– Tienes razón, aunque no tiene mi aprecio, tu padre, Nick Furia al menos se ganó mi respeto-. MacKenzie saca unas esposas-. Mikel «Scorpio» Furia, quedas arrestado por el asesinato de Richard Aker. Cualquier cosa que digas será utilizada en tu contra…

Mikel Furia se tumba boca abajo en el suelo y coloca sus manos detrás de la espalda facilitando que Al MacKenzie le colocará las esposas.


Al MacKenzie se mira al espejo y se lava la cara.

Era obvio que se había dejado capturar.

Aunque Mac no acaba de entender las razones, evidentemente era el asesino de Richard Aker y James Patch, todas las pruebas le señalaban como autor de los hechos. Incluso él mismo le había visto disparar contra Patch.

Pero…

¿Por que entregarse así como así?

– ¿Que pretendes con esto?

– Limpiar mi nombre.

Vale, las piezas empezaban a encajar. La mente de Al MacKenzie piensa a toda velocidad. El plan original de Mikel Furia era asesinar a Aker y cargarle el muerto a Maverick, secuestrando cuanto antes a Patch, la única persona que podría demostrar que estaba implicado.

Las precipitadas captura y confesión de Maverick, posiblemente motivadas por las drogas que este utilizaba para calmar el dolor, no entraban en los planes.

Un golpe de suerte.

– ¿Limpiar tu nombre?

– No quiero que se me considere un traidor. No sería propio de un Furia.

Al jodersele el plan inicial de cargarle el muerto a Maverick y ser accidentalmente descubierto por el mismo MacKenzie se habría expedido una orden de búsqueda y captura contra su persona.

Descartando la opción de matar a «uno de los buenos» como Mac, la única salida que le quedaba a Furia era directamente entregarse.

Aunque eso no solucionaba la incógnita de por que Mikel Furia asesinó a Richard Aker.

– ¿Por que le mataste?

Silencio.

– Mikel, según me has dicho, has venido a limpiar tu nombre. Dime tus razones para asesinar a Aker.

Un poco dubitativo Furia decide contar su versión de los hechos.

– Aker tenía enlaces con «la Serpiente Escarlata» y planeaba venderles SHIELD.

– Aham…

Poco creíble, piensa Mac. Aunque posible.

– Quiero hablar con Dum Dum Dugan.

– Eso no es posible, ahora mismo-. Contesta Al MacKenzie-. Pero investigaré lo que has dicho.

– Querrán acabar conmigo.

– ¿Quienes?

– Richar Aker no era la única manzana podrida de SHIELD. Ni el traidor con mas alto rango-. Concluye Mikel Furia.


Evidentemente Mac sabía exactamente a quien señalaba Furia. No había mucha gente con cargo mas alto que el difunto secretario personal del Director Ejecutivo de SHIELD. Ni muchas personas que pudieran estar relacionadas con Aker.

Dios.

De hecho su lista solo se componía de una persona: David Knight, actual Director Ejecutivo.

Al MacKenzie se lava la cara cuidadosamente.

Eran acusaciones muy serias, lo mejor sería echar un vistazo a los documentos personales que habían conseguido de Mikel Furia.

Pasa toda la noche repasándolos. Para curarse en salud hace un par de llamadas a sus superiores pidiéndoles total seguridad para Mikel Furia, sin mencionar ninguna de sus alusiones por prudencia.

Después de un buen tiempo llega a varias conclusiones.

a) Las pruebas sobre la vinculación de Aker a la Serpiente Escarlata eran circunstanciales e insuficientes, aunque alguien del temperamento de Mikel Furia podría considerarlas validas para extraer juicios y llevar a cabo las acciones que realizó.

b) Tranquilizadoramente, absolutamente nada vinculaba al Director Ejecutivo de SHIELD, David Knight, con el resto de acciones.

Bastante aliviado Mac decide volver a hablar con su prisionero.


– No tienes pruebas concluyentes de que Aker estuviera relacionado con la Serpiente Escarlata, me temo que te condenarán…

– ¡¡¿QUE?!!

– Has matado a un inocente. Eso es lo que todo apunta.

– ¡Iba a contactar con ellos! ¡Maté al hombre con el que se iba a reunir!

– ¿Donde esta en cadáver?

– Me temo que no es recuperable.

– No tienes pruebas, entonces…

Mikel agacha la cabeza.

– No me podéis hacer esto, cabrones… Yo os estaba salvando el pellejo.

– El hecho de que un alto cargo de SHIELD este presente en la misma ciudad que un grupo terrorista no hace creíble acusaciones de traición. No es bastante.

– Dios…- Mikel se cubre la cara.

El móvil de MacKenzie suena. Sale del lugar y lo conecta.

– Aquí MacKenzie.

– Contabilidad. Se nos solicito comprobar las cuentas del Agente Especial Aker y creemos haber encontrado una irregularidad.


Dos chicos muy simpáticos del departamento de informática de SHIELD habían rastreado lo que en principio parecía una ligera irregularidad en el sueldo de Aker hasta conseguir la dirección de la persona que se beneficiaba de ella.

Podría ser cualquier cosa, piensa Mac.

Aunque su intuición no le permitía creer en mas casualidades.

Llega a la puerta de un enorme edificio. Demasiada seguridad como para intentar colarse. Incluso como para colocar apoyos de SHIELD afuera por si las moscas.

Tendría que enfrentarse solo.

– Escriba su nombre-. Le pide el portero electrónico.

– Dios ¿que digo?… ¿Cual sería la contraseña de Aker? Algo tan secreto que solo él supiera…

Mac decide probar con un golpe de suerte.

Teclea «mutie».

La luz parpadea y finalmente se pone verde.

– Acceso concedido.

Mac respira aliviado.

Estaba dependiendo demasiado de su suerte y eso no era bueno.

Avanza por un pasillo y oye una voz con acento extranjero al fondo.

– ¡Ricky! ¡Cuánto tiempo sin verte! ¿Que me traes hoy?

Desenfunda su pistola y gira la esquina apuntando a las piernas del supuesto sospechoso.

Este ya había empezado a correr escaleras arriba. Mac le sigue a toda velocidad, mientras le persigue se da cuenta de que era un tipo muy rollizo y que le costaba moverse rápido.

Le da alcance justo cuando intentaba introducirse algo en la boca. Le golpea la mano y forjecea con él hasta tenerlo totalmente controlado. Le pone las esposas en las manos y lo aplasta contra el suelo. Después decide hablar.

– ¿Quien es usted?

– Joseph Esmirna… No me mate… No me mate, por favor.

– De momento creo que no lo haré.

Con la rodilla izquierda aguanta a Esmirna mientras que solicita refuerzos.


Joseph Esmirna parece estar desmoronado psicológicamente, pero poco a poco parece calmarse lo suficiente como para explicar su situación.

– Yo le hacía chantaje a Richard Aker- dice entre sollozos-. Él me pagaba por mantenerme en silencio.

Nos enseña unas fotos comprometedoras de Aker. Entrevistándose con agentes reconocidos de la Serpiente Escarlata.

Dice que tiene mas pruebas. Pide hacer un trato con SHIELD a cambio de sus pruebas.

Recapacitemos.

Finalmente, piensa Mac, Aker SI que estaba involucrado con la Serpiente Escarlata. Alguien le pasó pruebas inconcluyentes a Mikel Furia sabiendo que cometería el asesinato. Solo el recién capturado Esmirna tenía pruebas de verdad.

Los agentes avisan a Mac de que evacuen el lugar. El subsuelo estaba lleno de explosivos.

– Dios… Si hubiera dicho la contraseña incorrecta-. Mac se pone pálido.


Finalmente entrega tres informes. Uno a Skinner del FBI, otro a Macarthy de la Casa Blanca y finalmente el último a Dugan de SHIELD.

Las conclusiones eran claras, Furia había matado a Aker. Aker era un traidor y tenían pruebas para demostrarlo.

Pero salvo eso no podían demostrar quien estaba detrás de toda la conspiración. Aquel que deseaba a Richard Aker muerto y le suministró pruebas a Furia de la traición de este a SHIELD.

Era imposible rastrear ese hilo.

Un dato curioso era que Aker podría haber sido el causante directo de una guerra. Hace unos meses, poco antes de la toma de mando de David Knight, Aker había suministrado a la Serpiente Escarlata unos misiles atómicos que estos intentaron lanzar contra la India desde Afganistan.

Toda la documentación del plan la suministró Esmirna, de hecho era parte de lo que utilizaba para chantajearle. La idea era sencilla, la Serpiente Escarlata se hace pasar por un grupo pakistaní y desde Afganistan lanza un par de misiles atómicos contra la India.

La India y Paquistán entran en guerra. Estados Unidos de América y SHIELD se ven obligados a intervenir.

Sencillo pero muy difícil de descubrir. De hecho si no fuera por los documentos de Esmirna jamas hubieran sabido de ello.

Afortunadamente el incidente de la guerra se vio abortada al detonar los misiles en una especie de campo de energía de origen desconocido (ver primeros números de X-Men).

Todo parecía encajar, piensa Al MacKenzie mientras se acaba de desnudar y se mete dentro de la cama.

– ¿Ally? ¡¡¿AAAAALLYYYY?!! ¡Abogada del demonio! ¿Estas ya preparada?


Helicarrier de SHIELD.

David Knight, Director Ejecutivo de la organización, finaliza la lectura del documento sobre Aker.

Cuando lo archiva dentro de su PC recibe una llamada, reconoce el número.

– ¿Crees que al quitar a Aker de en medio has roto todos tus vínculos con nosotros, Knight?

– No sabría que decirles.

– Muy gracioso. Nosotros te pusimos ahí y nosotros te quitaremos de en medio cuando tengas el más mínimo desliz.

– Yo tampoco soporto la ineficiencia.

– Nos haces mucha gracia. Muchisima… Esperamos que tengas el mismo sentido del humor cuando acabemos contigo.

– Mi madre siempre dijo que moriría con una sonrisa en la boca.

– BIP BIP BEEEEP…- Los jefes de Richard Aker habían colgado.

David Knight asea los papeles de su mesa.

Esa noche se había ganado la total enemistad de aquellos sectores que le habían colocado donde estaba. A cambió había eliminado una bomba de relojería que podía estallarle en la cara como Aker.

Pero sin aliados no podría mantenerse en su cargo mucho tiempo, quizá había llegado el momento de conseguir apoyos dentro de SHIELD.

El esperado final de la saga.

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